Prueba el DRM en vivo
Primero comprobamos qué puede tu dispositivo. Después reproduces un vídeo cifrado y ves, mientras se reproduce, exactamente qué está pasando.
Tu dispositivo, ahora mismo
Comprobado en tu navegador con EME. No hace falta vídeo, ni cuenta, ni licencia.
Reproducir contenido protegido
Tears of Steel · una clave por calidad: 1080p exige hardware, 720p no
Prueba PlayReady con cada cifrado: es el mismo vídeo y la misma clave, pero en muchos Edge PlayReady solo lee cenc. Con cbcs recibe una licencia válida y aun así no puede descifrar — el fallo más difícil de diagnosticar de todo el DRM.
Qué estás viendo
Un mismo vídeo, servido en DASH y en HLS. Widevine y PlayReady abren el DASH; FairPlay abre el HLS. Tu navegador elige el sistema por sí solo — no se lo decimos nosotros — y por eso el panel muestra cuál acabó usando: en Chrome verás Widevine, en Safari FairPlay, en Edge PlayReady.
No lleva una clave, sino tres: una para 1080p, otra para 720p y otra para el audio. La de 1080p exige protección por hardware (Widevine L1, PlayReady SL3000); las otras dos se conforman con software. Es exactamente la regla con la que Netflix o Disney reservan sus calidades altas a dispositivos certificados.
Por eso, con Widevine en un navegador de escritorio, el reproductor pide las tres licencias y solo le conceden dos: verás 720p, no 1080p. En un móvil o un televisor con L1 se le conceden las tres. El panel de arriba lista cada clave con su estado, así que puedes ver cuál te denegaron.
La misma regla, escrita igual, se deniega de dos formas muy distintas. Widevine emite la licencia y marca inservible la clave que no te toca: el reproductor ve ese estado, descarta esa calidad y sigue — la denegación se ve, y cuesta una resolución. PlayReady no llega a emitir nada: contesta un error de servidor, y recuperarse de un error a mitad de carga es un problema documentado y sin arreglo del reproductor. La calidad se descarta igual, pero la reproducción no arranca.
Por eso con PlayReady esta demo hace lo que hace un servicio real: mide el aparato antes de cargar. Windows trae dos clientes PlayReady — uno de software, certificado SL2000 por muy capaz que sea la máquina, y uno de hardware que solo responde si lo nombras (recommendation.3000). Si el de hardware existe, se pide con él y el 1080p se concede de verdad; si no existe, el 1080p ni se ofrece ni se pide — la regla se aplica antes de la petición, no después de la negativa. Y si aun así algo queda a medias, la reproducción se reintenta una única vez sin la calidad rechazada.
Por eso conviene comprobarlo en un aparato real y no en la teoría. Este mismo Edge, preguntado al servicio de diagnóstico de Microsoft, dice ser SL2000 — no SL3000, aunque EME anuncie que acepta esa robustez. Son cosas distintas: lo que el navegador negocia y lo que el certificado del aparato certifica.