Airi

Tu primer vídeo

De crear la cuenta a tener un vídeo reproduciéndose en tu web, paso a paso y sin escribir una línea de código. Lo que más tarda es esperar a que el vídeo se procese.

Antes de empezar #

Necesitas dos cosas: un correo electrónico y un vídeo en tu ordenador. Nada más — no hay que instalar programas ni configurar servidores.

Al final de este tutorial tendrás tu vídeo guardado, convertido a varias calidades, protegido si lo quieres, y un trocito de código que puedes pegar en tu web para que se reproduzca. Ese trocito lo copias y lo pegas; no hace falta entenderlo.

Qué es cada cosa del menú

La barra lateral tiene cuatro grupos. DRM es la protección contra copia. Vídeo es donde vive tu contenido: Almacenamiento, Codificación y Reproductor. Cuenta es tu saldo y tus ajustes. En este tutorial solo usarás el grupo Vídeo y, al principio, Saldo.

1. Crea la cuenta #

Pulsa Empezar, escribe tu nombre y tu correo, y dale a Crear cuenta. Te llega un código de seis dígitos; lo escribes y ya estás dentro.

No hay contraseña que recordar ni que perder. Cada vez que entres desde un dispositivo nuevo recibirás otro código. El código caduca a los diez minutos, así que pídelo cuando vayas a usarlo.

No te pedimos tarjeta

Airi funciona con saldo prepago: recargas lo que quieras y se va descontando. No hay cuota mensual, ni permanencia, ni un cobro automático al final de mes.

2. Pon saldo #

Ve a Saldo en el menú. Una cuenta nueva empieza a cero, y sin saldo no se puede subir ni convertir nada — mirar sí, pero no crear.

Por ahora la recarga es manual: pulsa Escribir a soporte y te acreditamos el importe. El pago desde el propio panel llegará, pero hoy es un correo.

Para hacer este tutorial entero sobra con muy poco. Un vídeo de diez minutos convertido a dos calidades cuesta unos 26 céntimos, y guardarlo un mes, céntimos. Esa misma página te muestra los precios de todo y el historial de cada movimiento.

3. Sube el vídeo #

Ve a Almacenamiento y pulsa Subir archivo. Elige tu vídeo y espera: los archivos grandes se parten en trozos automáticamente, así que puedes subir cosas de varios gigas sin preocuparte.

Cuando termine aparecerá en la lista con su nombre, su tamaño y su fecha. Arriba verás el espacio que llevas usado y lo que te costará al mes.

Ya puedes verlo

Pulsa el botón de Ver (el triángulo de reproducción) en la fila del archivo. Se abre reproduciéndose, y de paso te crea un reproductor si no tenías ninguno. Muchos usuarios no necesitan nada más que esto.

El otro botón de la fila copia un enlace firmado: una dirección que funciona durante un rato y luego deja de funcionar. Es lo que repartes a quien quieras que vea el vídeo. Si alguien lo comparte, deja de servir cuando caduca.

4. Prepáralo para que se vea bien en cualquier conexión #

Un vídeo tal cual sale de la cámara o del móvil se reproduce, pero mal: quien tenga poca cobertura verá el círculo girando. La solución es guardar varias versiones de distinta calidad y dejar que el reproductor cambie entre ellas sobre la marcha. A eso se le llama codificar.

Ve a Codificación y pulsa para crear un trabajo nuevo. Solo tienes que decidir cuatro cosas:

CampoQué elegir
OrigenEl vídeo que acabas de subir. Sale en la lista
CalidadesMarca 1080p y 720p. Con dos ya funciona bien; cada una que añadas suma al precio
EmpaquetadoElige HLS y DASH. Son los dos formatos que entienden los reproductores; con los dos cubres todos los dispositivos
Cifrar con mis claves DRMMárcalo solo si quieres protección contra copia. Puedes dejarlo sin marcar y activarlo en otro vídeo más adelante

La duración la lee del propio fichero, así que normalmente no la tocas. Antes de confirmar verás el presupuesto: lo que va a costar, calculado con los mismos números que luego se cobran.

Pulsa Codificar y espera. Cuánto tarda depende de lo largo que sea y de cuántas calidades pediste; la lista te va contando por dónde va, y no hace falta que dejes la página abierta. Al terminar, los resultados aparecen solos en Almacenamiento.

Si algo falla, no pagas

Un trabajo que termina en error no te cuesta nada: se borra lo que hubiera salido y se te devuelve el importe entero. Cancelar uno en marcha tampoco te cuesta, aunque el vídeo no se detenga por dentro.

5. Ponlo en tu web #

Ve a Reproductor. Si ya pulsaste Ver en el paso anterior tendrás uno creado; si no, pulsa Nuevo reproductor y ponle un nombre.

Dentro puedes cambiar los colores, poner tu logo, decidir qué botones aparecen y si empieza solo. Todo se ve al momento en la vista previa. Nada de esto es obligatorio: tal cual viene ya funciona.

Cuando te guste cómo queda, copia el código de incrustación y pégalo en tu web donde quieras que salga el vídeo. Son dos líneas y no hay que tocarlas.

El reproductor no cuesta nada

Es gratis, y no hay una versión de pago con más cosas. Pagas la descarga del vídeo y, si lo protegiste, los permisos de reproducción — pero eso lo pagarías igual con cualquier otro reproductor.

Si quieres que ese reproductor solo funcione en tu web y no en la de quien copie el código, en su configuración puedes indicar en qué dominios se permite. Fuera de ellos no carga.

6. Mira lo que llevas gastado #

Vuelve a Saldo. Ahí está lo que te queda y el detalle de cada movimiento: la codificación, lo que ocupa el almacenamiento, lo que se ha descargado, y cada recarga. Nada aparece agrupado en una línea genérica.

El almacenamiento se cobra una vez al día por lo que ocupas, así que verás un apunte pequeño cada jornada en lugar de un susto a fin de mes.

Y a partir de aquí #

Ya has hecho el recorrido completo. Estas son las tres cosas que la gente suele querer después:

  • Proteger el vídeo de verdad. Marcar «Cifrar con mis claves DRM» al codificar hace que solo se pueda ver desde tu reproductor, con permiso y por un tiempo. Cómo funciona está en DRM.
  • Decidir quién puede ver qué. Los enlaces se pueden limitar por país, por velocidad y por cuánto duran. Está en Almacenamiento.
  • Que lo haga tu asistente de IA. Subir, codificar y publicar hablándole a Claude o a Cursor. Está en MCP.

¿Una duda suelta? Mira las preguntas frecuentes. Y si tu pregunta no está, escríbenos: contestamos.